jueves, 23 de diciembre de 2010

Le feu follet




Le feu follet (El fuego fatuo)
Louis Malle, 1968

miércoles, 31 de marzo de 2010

Sodoma y Gomorra

"Casarsa es un bello lugar, uno de esos lugares en donde te es fácil pensar en alguien que quiera vivir de la literatura, y en cambio se te hace difícil pensar en alguien que se vaya de su tierra natal para caer más bajo, más allá de la línea del infierno. Fui a visitar la tumba de Pasolini no como un homenaje, ni siquiera como una celebración. Pier Paolo Pasolini; el nombre uno y trino, como decía Caproni, no es mi santo laico, ni tampoco un Cristo literario. Iba buscando un sitio; un sitio donde todavía fuera posible reflexionar sin vergüenza sobre la posibilidad de la palabra. La posibilidad de escribir sobre los mecanismos del poder, más allá de historias, más allá de los detalles. Reflexionar acerca de si todavía era posible decir los nombres, uno a uno, señalar los rostros, desnudar los cuerpos del delito y convertirlos en elementos de la arquitectura de la autoridad. Si todavía era posible perseguir como cerdos truferos las dinámicas de lo real, la afirmación del poder, sin metáforas, sin mediaciones, con la sola llama de la escritura."

- Gomorra - Roberto Saviano

En noviembre se cumplirán 35 años del asesinato de Pasolini. Su última película fue Saló o los 120 día de Sodoma.





jueves, 11 de marzo de 2010

She and him

Homenaje a una de mis películas favoritas del año e injustamente desterrada de los Oscar.


lunes, 8 de marzo de 2010

El secreto es una buena historia


No está mal resucitar un blog sobre cine el día siguiente a los Oscars. Ahora que todo el mundo se ha despachado a gusto sobre el duelo de la noche, es decir, el de la ex-pareja Cameron-Bigelow; yo quiero destacar otro premio. No, no voy a expresar lo que siento al ver a Sandra miss agente especial Bullock encumbrada como mejor actriz del año. Para mí la gran satisfacción de la noche tiene acento porteño y va firmada por Juan José Campanella. En un año en que se hablado más de gafas 3-D que de buenas historias, el Oscar de El secreto de sus ojos es esperanzador.

El éxito de El secreto de sus ojos está en tres elementos que justifican por sí solos la existencia del cine: intérpretes, historia y emoción. Vayamos por partes. Ricardo Darín es como el capitán de un equipo de fúbtol: aunque se encuentre en un mal partido (o una mala película), él siempre destaca. Sus personajes suelen acercarse a eso que llamamos el "ciudadano medio", discretos, humanos. No necesita desplegar una batería de trucos interpretativos para transmitirnos lo que siente su personaje. Y al lado del gran Darín, una revelación que no lo es tanto. Soledad Villamil ya había trabajado con Campanella (El mismo amor, la misma lluvia), pero el personaje de El secreto de sus ojos tiene otra dimension. Cómo convencer al espectador de que esa mujer orgullosa y con tendencia a reprimir sus sentimientos, en realidad está enamorada de quien no debe. Ella lo consigue, aunque en la cinta no haya lugar para las demostraciones de afecto (explícitas).

En la historia se entremezclan la propia historia reciente de Argentina, una no-historia de amor y un crimen. Lo interesante del aspecto histórico de El secreto de sus ojos es que Campanella nos traslada a los momentos previos a la dictadura de Videla. Como en el caso de La cinta blanca de Hanneke, la desazón procede de presenciar los preparativos de algo monstruoso. La angustia de saber que esos niños se convertirán en nazis o que aquellos jueces corruptos acabarán amparando la tortura y asesinato de cientos de personas.

Pero, sin duda, el mayor acierto de El secreto de sus ojos es contar una historia de amor que no lo es, o por lo menos, no en sentido estricto. No hay escenas románticas al estilo convencional y, sin embargo, vemos claramente cómo estos dos personajes se aman durante décadas. Alguien dijo que la historia de amor más bonita (y también la más triste) era la que no llegaba a realizarse nunca. Si no lloran con la escena de la despedida en el andén, vayan al médico, puede ser grave.

Y eso, al fin y al cabo, era lo importante en el cine: las emociones. Hagan un hueco en la agenda esta semana y vayan a ver El secreto de sus ojos.

















lunes, 21 de septiembre de 2009

Los dos finales



Hay un rumor muy consistente según el cual Casablanca pudo tener un final distinto al que todos conocemos. La rumorología dice que el guión de la famosa película de Michael Curtiz se reescribía continuamente una vez iniciado el rodaje, de manera que ni los mismos actores conocían el desenlace. ¿Qué hubiese pasado si Ilsa no hubiera subido al avión? Si hemos de creer esas malas (o buenas) lenguas, los guionistas de Casablanca también imaginaron un final en el que Rick e Ilsa vivían felizmente su historia de amor. Por tanto, esos "juntaletras" de Hollywood jugaron cruelmente con estos personajes: juntos, separados, otra vez juntos y finalmente... ¿Finalmente qué?

¿Habrían sido felices Ilsa y Rick? ¿Se habrían construido un chalet en Casablanca?También podrían haber terminado veraneando en Marbella gracias a sus amistades con posible... Al mismo tiempo, pienso en cómo les trataría la vida a estos dos tras la separación. Seguramente Rick habría acabado devorado por la dipsomanía. E Ilsa se habría hecho filántropa de carreras de polo y cocktails.

Todo el mundo vive un momento "Rick e Ilsa", un momento de "o subes al avión o te quedas conmigo", "o estudias Derecho o te vas a la India", etc. También me viene a la cabeza Dos vidas en un instante, una película protagonizada por Gwyneth Paltrow, no es una obra maestra pero tiene un par de aciertos notables. A lo que iba: en esta peli vemos cómo la acción de coger/perder el metro desencadena dos desarrollos distintos. Si lo coge, llega a casa a tiempo de pillar a su novio con otra. Lo deja y da un giro de 180 grados a su vida. Huelga decir que conoce a un tipo mucho mejor que su novio. Sin embargo, si pierde el metro, vemos cómo le suceden todas las calamidades del mundo. Y mientras, su novio se la sigue pegando.

Yo ahora mismo pienso en los dos finales de Casablanca, en cómo puede cambiarte la vida una escalera mecánica que te impide coger "ese" metro, o en la frase que antes o después alguien pronunciará.


sábado, 19 de septiembre de 2009

¿Mapa o postal?




El siempre eficaz diccionario de la RAE define 'mapa' como la "representación geográfica de la Tierra o parte de ella en una superficie plana". He ahí el problema: la planicie. Sé que peco de simplista, pero creo que las películas se dividen en dos tipos: las que te producen algún tipo de emoción y las que se reducen a estímulos visuales. A
Isabel Coixet siempre se le ha dado bien conjugar estos dos tipos; Mi vida sin mí es el ejemplo perfecto de una "peli bonita" que se disfruta visualmente y también se vive como una experiencia vital. En su nueva película, Mapa de los sonidos de Tokio, sin embargo, todo lo que es bonito es al mismo tiempo vacío. Se disfruta mientras dura como quien observa un huevo de Fabergé. Puede ser precioso, pero no significa nada, no trasciende.

Como ya hiciera Sofia Coppola (otra gurú del coolismo), Isabel Coixet lanza su mirada fascinada y manierista a Tokio. Hay incluso una escena, la del kararoke, que me hizo pensar en esa maravillosa pareja formada por Scarlett Johansson y Bill Murray. La cineasta gafapasta por excelencia pasea su cámara en largos planos por bares, mercados, e incluso, un parque de atracciones. ¿Está justificada esa escena? ¿Es un guiño a El tercer hombre de Reed? ¿O sólo una excusa para mostrarnos otra escena "bonita? Me inclino más por esto último. En las entrevistas no engaña, Coixet quería con esta película declarar su amor a la cultura nipona. Si Tokio siempre tuvo algo seductor, ahora gracias al éxito de Murakami, es la quintaesencia de lo "in".

Música evocadora, fotografía preciosista, imágenes de postal...Todo es agradable en Mapa de los sonidos de Tokio, pero la historia no acaba de calar. Ni la del ingeniero de sonido enamorado de la protagonista. Ni la de la torturada protagonista (una, por otra parte, gran Rinko Kikuchi) con Sergi López. Coixet es una amante del amor, pero aquí las historias de amor no te llegan, no te conmueven, por mucho Antony and the Johnsons que suene.

Y luego está esa voz en off. Ay, la voz en off. Si cabía alguna duda de la influencia de las novelas de Murakami, este recurso ayuda a despejarla. ¿Es necesario este recurso? Probablemente cuando el cine no es capaz de expresar con imágenes la historia, sea lo más fácil. Hay películas flojas que flojean más con esta maldita costumbre de la voz en off. Véase Vicky, Cristina, Barcelona.

No obstante, no desaconsejó pagar una entrada por verla. A veces también mola ir al cine para recibir buenas imágenes. Mapa de los sonidos de Tokio las tiene. Y no se dejen engañar por el trailer: ni hay tanto exceso ni es tan explícito. Otra cosa: viva esta reivindicación del sexo oral femenino.


viernes, 3 de abril de 2009

A la nevera de Teófilo, un programa


Hoy, amigos, es un día triste para mí. Cuando tenía 12 años pasaba el verano en el apartamento de la playa, en Suances, allí compartía habitación con mi hermano. Éste tenía la costumbre de escuchar El Larguero y dormirse antes de que terminase, con lo que me tocaba a mí apagar la radio. Un día, sin embargo, yo también me dormí antes. De repente me desperté en mitad de la noche, a eso de las 2 de la madrugada (a los 12 años eso me parecía una hora indecente) y ya no hablaban de la Liga, sino de la última película de Ralph Fiennes y Uma Thurman. Los Vengadores, se llamaba, y por cierto era un bodrio inconmensurable. Me acuerdo perfectamente del título, porque desde el primer momento algo me atrapó de ese programa. Hablaban de cine desde la pasión y con un lenguaje comprensible, nada de pose de crítico sesudo. En su realización encontré las numerosas posiblidades que ofrece este medio: mezclar realidad con ficción, las dramatizaciones que recogen la herencia de la radio que tan bien retrató tito Woody en Días de radio.

Ese día, yo no lo sabía, pero nacieron mis dos grandes amores: la radio y el cine. "El cine de lo que yo te diga" no sólo contribuyó (conjuntamente con Gemma e Iñaki) a mi decisión de estudiar lo que estudio, sino que me ha acompañado durante 10 años. Y el vínculo que se crea con un programa de radio es algo especial, no se puede comparar a ningún otro medio, ni mucho menos la televisión. Ese día de verano en Suances el programa duraba de 1 a 3 de la mañana. Cuando la adolescencia empezó a marcar sus propias reglas y ya volvía más tarde, lo escuchaba por la tarde. Luego en la Universidad se convirtió en un nexo con algunas de las personas que más quiero. Y cuando estuve en Francia, podcast mediante, me seguía acompañando.
Sé que me estoy poniendo sentimental y me da igual. Desde María Guerra hasta Raimundo Hollywood pasando por Jack Bourbon o Teófilo el Necrófilo, personajes ficticios algunos, reales otros, forman parte de esa "educación sentimental".
Mañana a las 5 en la edición de tarde y a las 3 en la sesión golfa se emitirá el último programa de El cine de lo que yo te diga. Y allí estaré tapada hasta la cabeza como todos los sábados. Y luego pensaré en esto:

domingo, 25 de enero de 2009

Vía sin Revolución



"Si no apuestas por lo que quieres, no puedes fracasar". Algo así dice Kate Winslet en un momento de Revolutionary Road. Y precisamente esta es el tema de la película: cómo abandonamos nuestros sueños e ideales en favor de una vida segura y estable. Frente a la explosión del american way of life de los años 50 simbolizado en esas zonas residenciales de casitas blancas y jardines inmensos, esta joven pareja se cree diferente al resto. Ella sueña con ser actriz y él rechaza el modelo de su padre: empleado durante 30 años en la misma empresa. Sin embargo, con el pretexto de que no será definitivo, van aceptando las convenciones de la sociedad de la época. Compran la casita blanca con el jardín blanco, ella se dedica a criar a los hijos y él trabaja 10 horas al día en un cubículo al estilo C.C. Buxter en El Apartamento. Cuando se plantean la idea de dejarlo todo y mudarse a París, estallará e conflicto soterrado entre aceptar las reglas del juego como inexorables o vivir según los ideales. Un enfrentamiento que se escenifica en los rostros de Kate Winslet y Leonardo DiCaprio, sublimes en la creación de dos personajes dificílimos, cuestionables moralmente e imperfectamente humanos.

Las escenas en que estos grandes discuten son las más intensas que una servidora haya visto en los últimos años. En ciertas escenas el nivel de carga emocional es tal que hiela la sangre. Y no sólo en los momentos más furibundos de la pareja, porque el director, Sam Mendes, logra convertir un apacible desayuno en una obra maestra del desasosiego. Algo que nunca habría sido posible sin Kate Winslet, una mirada que lo expresa todo y te acaba arrastrando en su infierno personal.

Aún es pronto para asegurar que Revolutionary Road es mi favorita de la temporada Oscariana (ignorada, como el año pasado Deseo y peligro, de las categorías principales de estos premios) , lo que ya puedo afirmar sin género de duda es que probablemente contenga el mejor duelo interpretativo de la temporada. Una película de obligada visión para todo aquel que todavía crea que el cine no vive de efectos especiales, sino de efectos emocionales.

viernes, 23 de enero de 2009

La princesa está nominada...¡Larga vida a la princesa!




Como vaticinamos en el anterior post, Anne Hathaway se ha colado en la terna de las mejores actrices del 2008 según la Academia de Hollywood. La sorpresa es que ha sido en la categoría de actriz protagonista y no de reparto, como apuntaban las quinielas. Anne, disfruta de esta nominación, porque, salvo bombazo, el tito Oscar ya sueña con las manos de Kate Winslet. Ésta es candidata por The Reader, la última de Stephen Daldry, el de Billy Elliot o Las horas. Otra sorpresa: ya que tras ganar sendos Globos de Oro por Revolution Road como actriz principal y por The Reader como actriz secundaria, se esperaba que optase al doblete también en los Oscars.

¿Qué supone la nominación de Kate Winslet para nuestros intereses patrios? Al no competir en la categoría de actriz de reparto, aumenta las posibilidades de Penélope Cruz. Hasta la fecha la inglesa y la de Alcobendas se habían repartido los principales premios, así que ahora Pe afronta la recta final sin su rival más dura.

Del resto de nominaciones, mañana más y mejor

lunes, 29 de diciembre de 2008

La princesa se quita la corona


Anne Hathaway, la que muchos recordaréis por ser la protagonista de la almibarada Princesa por sorpresa y su secuela, parece que va a dar que hablar en esta temporada pre-Oscar. Y es que su carrera ha oscilado entre el cine comercial de la que la película citada es claro exponente y el cine "serio" con títulos como Brockeback Mountain. Por cierto, menudo pelamen lucía allí. Aunque, como decían en Irma la Dulce, "esto es otra historia".



Si hace unos meses la veíamos como comparsa femenina del Superagente 86, ahora nos sorprende con Rachel getting married por la que ya ha sido nominada al Globo de Oro en la categoría de mejor actriz de drama. Recordemos que en estos premios el drama y la comedia concurren por separado; por lo que estar nominado en ellos no garantiza la candidatura a los Oscar. Su nombre, al menos, ya suena en las quinielas al lado de rivales de altura como Meryl Streep, Kate Winslet o Angelina Jolie.

A mí sinceramente esta chica no acaba de apasionarme, pero he decidido darle una segunda oportunidad. ¿Y vosotros?

Lo mejor del año...o no



Me confieso harta de los balances y los rankings de "lo mejor del año" tan propios de estas fechas. Esos resúmenes en los que nos repiten machaconamente lo que ya hemos visto/oído machaconamente durante todo el año. Sí, sí, ya sabemos que tenemos los mejores deportistas del universo cognoscible, y probablemente, del incognoscible. Ahora bien, echo en falta oír algo sobre la calidad de nuestra educación o nuestro presupuesto en investigación.

Dicho lo cual, me niego a comentar cuáles han sido las mejores películas del 2008. En primer lugar, porque, para emitir un juicio justo, debería haber visto todos los títulos estrenados este año (algo que obviamente no he hecho). Y en segundo lugar, porque no diría nada nuevo al respecto.

No obstante, quiero dejar constancia de mi escena favorita del 2008. No pertenece, ni mucho menos, a la mejor película. Probablemente no la encontréis en esos sesudos resúmenes, pero esta escena está rodada con tanta elegancia y buen gusto que tardará mucho en desaparecer de mi retina. Además, quiero ese vestido. La película, Expiación; y la escena, el encuentro sexual entre Keira Knightley y James McAvoy en la biblioteca.

viernes, 26 de diciembre de 2008

La pareja del naufragio


Otro tipo de naufragio. El sentimental que puede conllevar efectos tan trágicos como el del barco más famoso del mundo. Vuelvo a hablar de una película que no he visto, pero por una buena razón. El trailer de Revolucionary Road (espero que no la estrenen aquí como "Vía Revolucionaria" al estilo de No es país para viejos) ya está disponible, y la verdad es que te deja con ganas de sumergirte en esta historia de sueños compartidos y frustrados por la insoportable levedad del matrimonio convencional.

Los protagonistas, la misma pareja que hace algunos años decorase las paredes de los adolescentes de medio mundo. Los años han sido benévolos con Kate Winslet y Leonardo Dicaprio. Ella ya poseía cierto prestigio cuando rodó a las órdenes de James Cameron; pero es él quien más ha crecido como actor. De ídolo púber a actor fetiche de Scorsese, quien hasta la fecha le ha reportado sus mejores papeles. En Infiltrados su presencia tomaba fuerza a medida que evolucionaba su duelo interpretativo con Jack Nicholson. Aquí donde la crítica pedante diría "un auténtico tour de force" (por fin uso esta expresión, molo).

En fib, he aquí el trailer.

Por cierto, que no he dicho que el director es Sam Mendes, el de American Beauty y Camino a la perdición.

martes, 23 de diciembre de 2008

Milagro navideño


Rescatar a los moribundos. Este parece ser mi propósito de Navidad. La gente se plantea objetivos en vista del próximo año, yo he decidido adelantarme. No prometo regularidad, pero al menos procuraré no abandonarle una estación entera.


En una de mis últimas entradas os hablaba de la nueva peli de Clint Eastwood. Ahora ya está en nuestros cines y con un póster diferente al que ha lucido en Estados Unidos. Personalmente, me quedo con el primero que os enseñé. ¿Y la película? Pues, a la espera de verla (y tengo muchas ganas), las opiniones están siendo en general bastante positivas. El viernes pasado el gran Carlos Boyero en su crítica de El País le dedica adjetivos como "sólida", "creíble" o "trágica". Y el programa de cine de la cadena SER - Lo que yo te diga - la ha valorado con un generoso ocho.


Feliz y cinematográfico Hannuka. Y recuerden: hay cine navideño más allá de Qué bello es vivir.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Sus ojos se cerraron



Hoy escribo emocionada. Los que un día enfermamos de mitomanía, nos hemos quedado un poco huérfanos. Se ha muerto Paul Newman. En una de sus últimas entrevistas, ya enfermo de cáncer, confesaba que el cine ya no era para él. No podía memorizar sus frases ni enfrentarse a la construcción de un personaje. Pidió a sus médicos que le dejasen aguardar en casa el final de la enfermedad. Hasta hoy que, como cantaba Gardel, sus ojos se cerraron.
Si Ava Gardner era el animal más bello del mundo, a Paul Newman le correspondió el papel de Apolo. Esto va de dioses, claro. Sus superpoderes probablemente eran los ojos azules. Espectacularmente azules como los definía Carlos Boyero en un artículo aparecido en El País hace unos meses.
Esa mirada favoreció siempre a sus personajes. Convencido del "método Stanilavski" se formó en el Actor's Studio de Lee Strasberg donde coincidió con otras dos leyendas: Steve McQueen y Marlon Brando. Pero a diferencia de ellos, Paul supo sobrevivir a la juventud. Su vida desmiente eso de que los mitos se forjan tras la muerte. Porque él fue una leyenda en viva. A medida que envejecía, ya no sólo era guapo (el más guapo), sino mejor actor. En 2002 desempeñó su último gran papel en Camino a la Perdición. Se me puso la piel de gallina al ver esta película; más que por su calidad, porque de alguna manera todos sabían que era la última. Y lo fue.
El hombre que estuvo en los sueños húmedos de tantas mujeres, sólo tuvo una: Joanne Woodward, una solvente actriz que ganó un Oscar antes que él. Se enamoraron rodadando El largo y cálido verano, y lo suyo no se quedó en un simple romance de verano. "¿Para que voy a buscar una hamburguesa fuera si tengo un entrecot en casa?" decía convencido de lo paranormal de su caso. Y es que en Hollywood los matrimonios no suelen cumplir las bodas de plata.
En los años 40 el eslógan de la Metro Goldwin Mayer era "Más estrellas que en el cielo". Si existiese un cielo, estoy convencida de que Paul hoy reinaría en él.

jueves, 25 de septiembre de 2008

La nueva de Clint Eastwood



En Cannes no gustó demasiado la interpretación de Angelina Jolie, pero en el cartel de "Changeling" luce espectacular en el papel de una madre que busca desesperadamente a su hijo. Lo enseñamos en su versión francesa a la espera de su estreno en España. Sencillamente precioso.

Por cierto, Woody Allen no es el único en el club de los septuagenarios hiperactivos. El bueno de Clint estrenaba en 2006 el díptico sobre la II Guerra Mundial formada por "Banderas de nuestros padres" y "Cartas desde Iwo Jima". Pronto nos llegará "Changeling", mientras el mítico Harry rueda una y prepara la producción de otras. Clint, amigo, ¿qué desayunas?

Todos dicen "I love you, Obama"

En las ruedas de prensa que dan las estrellas estadounidenses cuando visitan España, se ha impuesto la moda de preguntar por Obama. Y como ya ocurriera con la guerra de Iraq, esta pregunta se convierte en la excusa perfecta para hablar sobre la política del país de las barras y las estrellas. Ya se sabe que la gente del mudo del cine es vista en el resto de Estados Unidos como izquierdistas peligrosos. Siempre a la cabeza de protestas ya sea el derecho a poseer armas, el SIDA o la política de inmigración.

Los siguientes vídeos demuestran como la parroquia hollywoodense manifiesta su apoyo al candidato demócrata. En primer lugar, Matt Damon y Robert de Niro no dudan ni un momento. George Clooney hace una declaración de amor que no desmerece a la mejor comedia romántica. A estos les sigue una larga lista: Woody Allen, Antonio Banderas, Scarlett Johanson, Tom Hanks...
Por supuesto todas las generalidades tienen su excepción. En este caso la del rostro (impenetrable) de Chuck Norris. Un tipo duro como él sabe lo que necesita America...o no.






miércoles, 24 de septiembre de 2008

Verdades como puños




Monólogo de Julie Delpy al final de "Dos días en París" dirigida por ella misma

It always fascinated me how people go from loving you madly to nothing at all, nothing. It hurts so much. When I feel someone is going to leave me, I have a tendency to break up first before I get to hear the whole thing. Here it is. One more, one less. Another wasted love story. I really love this one. When I think that its over, that I'll never see him again like this... well yes, I'll bump into him, we'll meet our new boyfriend and girlfriend, act as if we had never been together, then we'll slowly think of each other less and less until we forget each other completely. Almost. Always the same for me. Break up, break down. Drunk up, fool around. Meet one guy, then another, fuck around. Forget the one and only. Then after a few months of total emptiness start again to look for true love, desperately look everywhere and after two years of loneliness meet a new love and swear it is the one, until that one is gone as well. There's a moment in life where you can't recover any more from another break-up. And even if this person bugs you sixty percent of the time, well you still can’t live without him. And even if he wakes you up every day by sneezing right in your face, well you love his sneezes more than anyone else's kisses.

martes, 16 de septiembre de 2008

Ponga un pobre en su mesa

Rafael Azcona firmó uno de los mejores guiones del cine español. En una época en la que la solidaridad sólo se entendía por la vía de caridad, Luis García Berlanga se atrevió a reírse de esa sociedad pacata y hipócrita.

Es Plácido.




viernes, 12 de septiembre de 2008

Recomendación del día: Ghost World


Si la patria del hombre, como decía Rilke, es la infancia; la juventud quizás sea una especie de destierro. Un lugar donde las personas quieren seguir siendo las mismas sin saber que ya no lo serán nunca más.

Como un destierro o como un éxodo es la historia de Enid y Rebecca. Pueden pasar tardes enteras escrutando gente rara en la cafetería y buscando el más triste de los anuncios personales. El ganador de este peculiar concurso resulta ser otro freak como ellas. Un cuarentón amante de los vinilos e incapacitado para las relaciones sentimentales. Enid se convierte en su consejera y poco a poco comienza a sentir más que curiosidad entomóloga por él.

Y no diré nada más porque aquí respetamos ese viejo principio (demasiado transgredido hoy en día) de no destripar el argumento de una película.

No lo he dicho, pero este personaje masculino está interpretado por el gran Steve Buscemi. Sólo su inolvidable cara ya constituye razón suficiente para ver Ghost World. Sobresale por encima de la hija de Kevin Spacey en American Beauty (una actriz más desaparecida que Madeleine) y la omnipresente Scarlett Johanson. Scarlett, precisamos, cuando aún podía hacer estos papeles en el cine indie. ¿Volverá algún día?

Después de Buscemi, lo mejor de esta película es la manera en que están tratados los personajes. Por muy patéticas o desgraciadas que sean sus vidas, nunca hay sitio para la compasión sino para la ironía. Ese ejercicio tan sano de reírse de uno mismo. Y, bueno, reírse de los demás siempre fue divertido.

sábado, 23 de agosto de 2008

De rupturas



La película se llama "Bananas". Y el genio que está detrás de ella, Woody Allen. Detrás y delante de la cámara.
Hay muchas maneras de romper con tu pareja, desde el bolero hasta un mensaje de texto. Pero pocas tan hilarantes como este diálogo.